Nacionalización de la banca, ¿cosa del pasado?

(1ra. parte)
Pedro Jaimes Villarreal
phicco@hotmail.com
http://www.pedrojaimes.blogspot.com

Esta es la primera de tres entregas que tratan de recuperar la memoria y las (sin) razones que dieron lugar a la nacionalización y posterior reprivatización del sistema bancario mexicano en las últimas dos décadas del siglo pasado. La urgencia de traer a debate ese periodo histórico corresponde a un momento donde el tema casi olvidado, vituperado y arrancado de las páginas oficiales de los libros de historia para desaparecer de la memoria nacional vuelve a colarse por las rendijas de la historia y en un escenario inédito… la nacionalización de una parte de algunos bancos en Estados Unidos como el de Citigroup en pleno siglo XXI.

En 1981 los precios del petróleo caían, el gasto público se reducía y la crisis económica impactaba en los sectores medios de la población y en la clase trabajadora tan duramente que, para finales del sexenio se encontraba con un 50% de desempleo, el salario mínimo se depreció 13.6% y la deuda externa pasó de 19,600.2 millones de dólares en 1976 (principios del sexenio) a 83, 584 millones de dólares para 1982.
Al finalizar el sexenio de José López portillo, el crecimiento del PIB alcanzó 8.2% bajo un desequilibrio total de las finanzas, cayendo el poder adquisitivo de los trabajadores y produciendo una gran quiebra financiera con tasas de inflación por las nubes. Ante tal situación el gobierno impulsó un decreto por el cual se nacionalizó la banca extranjera en 1982, propiciando otra crisis económica, generando la fuga de capitales aproximadamente por 22 mil millones de dólares. Dicha situación hizo recurrir al país a otro préstamo de emergencia del Fondo Monetario Internacional.
Los intentos de los gobiernos de Echeverría y López Portillo, por restaurar el desarrollo económico anterior (época del llamado “milagro mexicano”) no dieron resultados sustanciales y se abrió el camino hacia la reestructuración del Estado mexicano, dando una nueva orientación al destino del país, el proyecto era la aplicación de una estrategia de adelgazamiento del Estado en sus funciones y la libre participación del capital privado en la economía nacional. El sistema político de la primera era priista (si leíste bien… de la primera era priista…pensando en lo que viene en las elecciones intermedias de 2009 y las de 2012 en el horizonte) empezaba un proceso de crisis.
El Estado se encargó durante 8 largos años de administrar el sistema financiero mexicano, se canalizaron miles de millones de pesos de fondos públicos para “reestructurarlos”, Salinas de Gortari le llamó a eso “grandes inversiones del estado”. Realmente lo que pasó fue un debilitamiento enorme del sistema bancario pues al igual que lo que pasa con todas las paraestatales, el aparato burocrático del Estado reproducía sus maneras de hacer, se concentró el poder de decisión en el círculo presidencial con funcionarios públicos quienes a manera de directivos de la banca mexicana tuvieron una política abierta a inversionistas extranjeros y cerrada hacia sí mismos, beneficiando al pequeño sector financiero privado que mediante sus casas de bolsa crecieron al amparo del estado vía las “mesas de dinero” que el Estado les otorgaba en forma de Cetes o Tesobonos.
Otorgar créditos sin respaldo
Otras prácticas comunes y duramente criticadas fue el otorgamiento de créditos sin la debida acreditación de solvencia de las personas beneficiadas, ello contribuyo a generar incertidumbre en el sistema financiero, que para el sexenio de De la Madrid empezaba a ser insostenible. Se multiplicó innecesariamente el número de empleados y apareció el fenómeno del nepotismo en la banca, primos y parientes crearon una élite de poder desde los cargos directivos de los bancos
La nacionalización de la banca fue un duro golpe para el sistema bancario nacional y para sus dueños. El neoliberalismo traía nuevas esperanzas para los ex banqueros mexicanos pues podrían recuperar en primer lugar su trabajo y en segunda sus empresas.

Salinas de Gortari enfocó sus baterías hacia la reprivatización de la banca arguyendo la recuperación de esa “gran inversión pública” con el objetivo de recapitalizarlos ya que durante la época en que fueron administrados por el Estado se descapitalizó casi por completo y poniendo en la mesa la necesidad de “capitales frescos”, el modelo tuvo como contexto un momento de modernización de sectores estratégicos para el crecimiento de la economía.

En suma el gobierno necesitaba dinero rápido y a la vez no tenía lo suficiente como para levantar el sistema bancario con sus propios esfuerzos y dinero. Una de las vías principales era la reprivatización de la banca. Pero para sorpresa de los antiguos dueños de ese sistema bancario antiguamente manejado por intereses nacionales – como el caso de Manuel Espinosa Yglesias ex dueño de Bancomer – los bancos no regresarían a sus dueños originales.

Una respuesta a “Nacionalización de la banca, ¿cosa del pasado?

  1. Muy interesante!!

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