10 de diciembre: Día mundial por los Derechos Humanos

Por Pedro Jaimes Villarreal
                    
Ser víctima de abusos físicos o psicológicos, ser maltratados y humillados, ser retenidos contra la voluntad individual siendo incomunicados, esclavizados o sometidos a servidumbre, significa en un principio la pérdida de la dignidad humana así como de la calidad de vida y en el caso de no terminar este tipo de vejaciones, en una consideración final y consecuente significaría la pérdida de la calidad que nos hace reconocernos como seres humanos; sin embargo, vivir así es también una condición que consideran como cotidiana muchos hombres y mujeres mexicanas por desconocimiento o por condiciones que el contexto de su vida les impone. Hay gente que sufre esta situación en el interior de sus propias familias, en el trabajo, en la escuela, en la calle y en otros sitios públicos y privados. Las continuas y sistemáticas violaciones a sus derechos humanos, sociales y económicos son cosa de cada día.
Tales imágenes de referencia son otorgadas por los medios masivos de comunicación una y otra vez a la población, claro, solamente las que son noticia. El esquema comercial de los medios de comunicación, en especial el de la televisión pública en México, despliega como una forma de entretenimiento dichas situaciones de manera cotidiana. La información se convierte en un producto más para ser comercializado. Esto no permite al ciudadano examinar su propia sociedad y pensar en forma crítica sobre la acción política. La repetición de imágenes bajo este modelo mediático refuerza la tendencia a la inacción política y a la despreocupación sobre los problemas sociales existentes como el de los derechos humanos. Es una filosofía que mantiene y fortalece las estructuras existentes de economía de mercado y que ignora la indignante pauperización de la calidad de vida de los mexicanos.
La violencia generalizada en el país se vuelve cotidiana. Ya son más de cuatro mil los muertos producto de la ensalzada “guerra contra el narcotráfico”, el abuso policial reprimiendo conflictos sociales y su corrupción intra sistema…
Tal vez no se ha reflexionado lo suficiente o por las situaciones de cotidianeidad no se repara un momento en estas actitudes que se nos presentan a diario, en cada momento, sin que parezca que tenemos otra elección, una alternativa o una solución que nos lleve a la acción. Cada quién decide como actuar y como responder a las diferentes situaciones de violencia que se nos presentan como cotidianas, incluso en las asignaciones que damos por sentadas, ¿corresponde esto a una elección que como sociedad hemos elegido? Al parecer se nos presenta como un hecho, al parecer una vez hecha tal elección, más por omisión que en forma intencional, las decisiones que toma la sociedad ya no pueden cambiarse fácilmente… ¿Tenemos algo que celebrar este 10 de diciembre?
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s