La devaluación del peso

David A. Rojas Rosey

Quizá te preguntes: ¿Por qué el dólar sube tanto si en Estados Unidos hay una fuerte crisis? Esto se debe a que el dólar es un instrumento de compra y sigue la ley de la oferta y la demanda. Es decir, al haber menos dólares… es más caro su precio. Sin embargo, hay una serie de factores que provocan la caída de nuestra moneda frente a la moneda americana.

Una devaluación es la reducción de una moneda frente a las principales monedas extranjeras como el euro y el dólar. Para adquirir una de estas monedas se debe dar más de una moneda nacional, pues al fungir las monedas internacionales como instrumentos de compra en los mercados, los países las utilizan para realizar sus transacciones.

La devaluación tiene sus repercusiones en los costos de aquellas empresas que importan sus materias primas y bines de capital para su producción. El consumidor es el que se ve afectado al término de la producción, pues es él quien termina pagando el costo de los incrementos de los insumos.

La recesión económica, por otro lado, se genera cuando la gente deja de gastar dinero y no hay flujo monetario. Entonces las fábricas y los prestadores de servicios tienen pérdidas de clientes y todo conlleva a un círculo vicioso de estanflación. A menor flujo de divisas, mayor número de producción estancada. La sobre producción genera desempleo y el desempleo genera paranoia social.

La pérdida de empleo, refieren especialistas, será mayor a 200 mil plazas. Las medidas anticrisis que el Gobierno Federal implementó son positivas y están destinadas a mitigar el impacto de la recesión, pero varias de dichas medidas no se aplican a la velocidad adecuada. Algunas son marginales o los montos son pequeños para hacer frente a los grandes problemas.

Frente a esto, el Banco de México ha tomado algunas medidas para conservar el tipo de cambio, como la subasta de dólares para generar mayor liquidez en el mercado, o bien, el acuerdo para mantener a un precio fijo el crudo. Así logra amortiguar el alza de la divisa estadounidense.

Ahora bien, las exportaciones del crudo representan parte de los ingresos de la economía mexicana. Recordemos cuando el precio del dólar se encontraba en diez pesos, el barril del crudo se encontraba en 100 dólares.

Con la recesión, la divisa estadounidense ha rebasado los 15 pesos por dólar. El barril de petróleo se compra en 37dls por las reservas de Estados Unidos; la economía mexicana dejó de percibir esa cantidad, un gran porcentaje de dólares por unidad. Ello también ocasionas la escasez de la divisa estadounidense.

Los problemas que se presentarán este 2008 son una contracción de todo este círculo; un ajuste en los modos de operación económica de varios niveles de la pirámide social, lo cual hará disminuir el empleo, mientras la actividad de diversos sectores industriales ligados a los Estados Unidos se verá afectada.

Regresemos un poco al pasado y recordemos las grandes devaluaciones que ha pasado México. Cuando Adolfo Ruiz Cortines estaba en la cúspide del poder, el peso pasó de 8.65 a 12.50 por dólar. En los años ochenta, el país se declaró en moratoria. Fueron dos sexenios de grandes devaluaciones, y no podemos olvidar la devaluación de 1994, donde el peso perdió tres ceros.

Con falta de oportunidades de empleo, las personas se verán obligadas a disminuir su consumo, el estilo de vida cambiará, la sociedad y los gobernantes tendrán que buscar soluciones y no esperar a que la crisis termine. Es tiempo de reflexionar y comenzar a establecer un modo de vida mesurado para regular la economía.

*El autor del texto es pasante en la licenciatura de Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa. (UAM-IZ.)

Preparen, apunten, fuego

Josué Lugo

reickerson@hotmail.com

De pronto miles de propagandas políticas, anuncios espectaculares y pintas en bardas colmaron cada parte de la ciudad de México. En cada paso miles de papeles, panfletos, carteles, todos con promesas de candidatos que cambian de partido como si se tratara de jugadores de futbol al cambiar de equipo; se les hace muy fácil lanzarse primero por la izquierda, luego por la derecha, desaparecer y aparecer para el gusto de toda la “plebe” que exige su gorra y bolsa para el mandado.

Al asistir a un mitin convocado por uno de tantos candidatos (contenderá por la delegación Tlalpan), me encontré con la asistencia de aproximadamente cincuenta personas, cada una sentada en su silla pasivamente y vitoreando todo lo que el político decía.

Me ofrecieron un boleto para entrar a una rifa donde se regalarían licuadoras y planchas. Así es: ¡Licuadoras y planchas¡ Vaya regalo, de esa forma es como se ganan los votos. Rechacé su ofrecimiento. El candidato me miró sorprendido y la gente también, entendí que ellos no están ahí para escuchar, sino para recibir regalos y cortes de cabello gratis ¿Por qué no interesarse en escuchar las propuestas del candidato?

De repente ¡Una boda gratis¡ me ofrece uno de los promotores de aquel presunto político, todos los gastos irían por su cuenta, me refiere éste. No emití comentario alguno.

Permanecí para escuchar sus propuestas y planes, poco tiempo después, comprendí que su labor era “hablar bonito” y emanar grandes promesas que difícilmente podrán llevarse a cabo. Al no escuchar un discurso serio y comprometido realmente con lo que este país requiere, simplemente me di la vuelta y abandoné el lugar.

¿Es acaso que se juzgan los meros regalos y se deja de lado un análisis crítico de lo acontece en el sistema político? ¿Así ha pasado siempre, siempre en espera de aquel famoso: “atole con el dedo”, siempre en espera del “pan y circo”? ¿Hasta cuándo voy a permitir que una licuadora compre mi voto? ¿Una cara sonriente de una persona que ni conozco me garantiza la representación como ciudadano?

La descuartizada lucha por un lugar como diputado en cada delegación de la Ciudad de México ha empezado: afilen sus oídos y preparen su sentido crítico, y claro, aprovechen y llenen su alacena.

El perdón a Televisa

Jaime Hernández Gómez
jaihergom@gmail.com

El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE), en sesión extraordinaria el 15 de marzo de 2008, ratificó su decisión de no sancionar a Televisa por las denominadas conductas atípicas observadas, el 31 de enero y 1º de febrero, en la transmisión de los promocionales de los partidos políticos y el mismo Instituto.

Con 5 votos a favor de los consejeros Arturo Sánchez, Marco Gómez Alcantar, Marco Antonio Baños, Macaria Elizondo y Francisco Guerrero, contra 3, el del presidente consejero, Leonardo Valdez, Virgilio Andrade y Alfredo Figueroa, se determinó no aprobar el proyecto que contemplaba sancionar con 4 millones 180 mil 80 pesos a Televisa por las irregularidades presentadas.

La ratificación de no sancionar a las televisoras se originó después que el Tribunal Electoral, en respuesta a la impugnación realizada por el PRD y el PT en contra de la decisión del IFE de perdonar a las televisoras sobreseyendo el procedimiento sancionador, determinó el pasado 11 de marzo revocar la decisión del Instituto y ordenarle que analizara el fondo del asunto. En este sentido, resulta conveniente realizar un recuento del tema.

Las razones del sobreseimiento

El pasado 13 de febrero, el consejo General del IFE decidió sobreseer el proceso sancionador en contra las dos televisoras (Televisa y TV Azteca) aludiendo a las siguientes razones: a) Que la conducta sancionada existió pero ya no se ha repetido, b) Que se firmó un acuerdo con la CIRT en la que ésta se compromete a colaborar con el Instituto en el cumplimiento de las normas electorales, c) Que las sanciones deben ser el último recurso de la política del Estado.

El primer argumento del IFE por sobreseer el asunto se debía porque, según ellos, las conductas irregulares sólo se efectuaron el 31 de enero y el primero de febrero, por lo que para el 13 de febrero ya se había normalizado la difusión de la publicidad electoral. En este sentido, dicho argumento es falaz debido a que las irregularidades fueron observadas hasta el 10 de febrero, es decir, nueve días posteriores a lo señalado.

El segundo argumento consistía en alusión al acuerdo (bases de colaboración) realizado entre algunos consejeros del IFE y la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, firmado el 11 de febrero, en el que señala que “los agremiados de dicha Cámara procurarán no agrupar los promocionales en un solo corte. Debido a que desde la realización de dicho convenio la difusión de la publicidad electoral se había normalizado, entonces resulta oportuno decretar el sobreseimiento del asunto.”

La tercera justificación giraba en torno a la capacidad de negociación que deben tener las instituciones del Estado para la aplicación de la ley. Mencionaban que debido a que las faltas no eran graves, luego entonces la autoridad no necesariamente debía aplicar sanciones.

Tribunal desecha argumentos del sobreseimiento

El 17 de febrero de 2009, el PT y el PRD impugnaron la resolución del IFE ante el Tribunal Electoral, originando que este último, el 11 de marzo, en unanimidad de votos de sus magistrados, determinara revocar la resolución del IFE, y ordenara a que analizara el fondo del asunto.

Respecto al primer argumento planteado por el IFE, el Tribunal mencionó: “el cese de la conducta denunciada por cualquier circunstancia, no debe dar lugar a la conclusión del procedimiento, ya que el mismo tiene por objeto determinar la probable responsabilidad por la comisión de conductas tildadas de ilícitas, e imponer, en su caso, las sanciones procedentes.”

Y en cuanto al argumento del acuerdo entre el IFE y la CIRT, el Tribunal sentenció: “es incuestionable que resulta insuficiente, y carece de sustento, el argumentar la existencia de un acuerdo de voluntades, para dar por concluido el procedimiento especial sancionador en materia electoral, pues: i) no se trata de una de las causales de improcedencia previstas en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, y ii) detuvo el pronunciamiento de fondo de la denuncia interpuesta.”

Mientras tanto, del tercer argumento, el Tribunal adujo que el IFE se muestra contradictorio debido que: “a efecto de aplicar correctamente el principio de intervención mínima en el caso concreto, resultaba indispensable que la responsable entrara al fondo de la cuestión planteada y, por tanto, no es dable invocar este razonamiento como apoyo o causa sustancial del sobreseimiento combatido.”

Carencia de normas que sancionen conductas “atípicas”

Después de la sentencia del Tribunal, en sesión extraordinaria del 13 de marzo, el IFE determinó que no existen bases legales para sancionar las conductas atípicas de las televisoras mostradas en el inicio de las precampañas federales. Se resolvió que la conducta de la televisora, al transmitir los promocionales en modo y en tiempo distintos a la pauta que le entregó el IFE, no está prevista como una transgresión a la legislación electoral federal.

En esta sesión, el consejero Alfredo Figueroa mencionó que Televisa mediante sus conductas, realizó una manipulación de propaganda prohibidos en la legislación electoral, en sentido estricto, el inciso D del artículo 350 del Cofipe: “agrupar los spots, insertar cortinillas y concentrarlos en el cambio de horas son actos que provinieron de la libre voluntad y decisión de Televisa. Por ello también son su responsabilidad.”

En sentido contrario, la consejera Macaria Elizondo manifestó la carencia de normas legales que sancionen las irregularidades mostradas por parte de las Televisoras. En el mismo sentido, el consejero Marco Antonio Gómez mencionó que a las radiodifusoras de la UNAM y la Universidad de San Luis Potosí se le perdonó que no hubieran transmitido los promocionales debido a la carencia de criterios especiales, por lo que a las televisoras también se les debe aplicar el mismo razonamiento.

El consejero Arturo Sánchez, por su parte, mencionó que no existe precepto legal que sancione las conductas de las televisoras, ni en el Cofipe ni en la Ley Federal de Radio y Televisión (esta última ley, la cual fue modificada de manera reciente en el Congreso, y dijo: “los señores diputados tenían en sus manos la posibilidad de asentar con claridad cuáles eran algunas de las características con las que se podría o no transmitir (la publicidad política). Y se optó por no añadir nada distinto a lo que ya estaba en la Ley Electoral.”

Javier Hernández, consejero del poder legislativo, afirmó: “Todavía hay quien piensa, como lo dice el señor Pliego y está perfectamente documentado en cada una de sus cosas, que el Estado no tiene ningún derecho sobre las ondas por las que se transmiten estos programas. Y, en ese contexto, me parece que poco bien se le hace a la nación; poco bien se le hace al pueblo, para poder defender lo que le corresponde.”

Y añadió: “No les estamos robando nada, al ratito no solamente el señor Salinas Pliego va a salir diciendo que lo estamos robando, (lo) van a salir diciendo todos. Y ustedes tienen en sus manos la decisión de poder hacer valer lo que legítimamente le pertenece a la nación.”

Para mayor información sobre temas electorales y medios de comunicación visitar el blog:

http://procesoelectoral2009.wordpress.com/

Medios Públicos, una ventana electoral

Gustavo Ríos
gelassenhait@hotmail.com

La radio y la televisión son el referente nato en la búsqueda de cualquier asunto de interés público; los asuntos que informan en sus frecuencias impactan en el quehacer cotidiano como afirmación o negación de un hecho, tal y como lo afirma Luigi Ferrajoli “son un poder político penetrante e insidioso, que se utiliza para promover intereses mediante la desinformación y la propaganda”, de ahí su importancia en los procesos electorales.
Si la participación activa en las campañas políticas de la industria de la radio y la televisión es altamente cuestionable por tratarse de concesiones para prestar actividades de interés público, lo es aún más la participación de aquellos medios considerados públicos en dichos procesos de elección.
Hoy vemos que estos “medios públicos” son utilizados como ventana a los candidatos del partido del gobierno que subsidia su frecuencia, como ejemplos los canales de los gobiernos locales, como el canal mexiquense o incluso, el hasta hace poco respetado, canal once del Politécnico Nacional.
Que todas las noches los noticieros locales editorialicen las actividades del gobernador, que los programas de opinión no critiquen sus fallas o que en pleno proceso electoral se realicen programas especiales a deportistas o artistas quienes hoy compiten por un puesto de representación refleja los vacíos en su régimen legal en materia electoral y de financiación tienen tales medios públicos ¿Qué y quién prohíbe a quien utilice así a tales medios? ¿Qué y quién castiga por ese indebido uso? ¿Quién debe ser castigado? ¿De qué manera? ¿Cómo generar esa independencia editorial y financiera?
Resolver estos puntos es una cuestión impostergable para garantizar las libertades de expresión e información, que como lo confirman la Suprema Corte de Justicia, la Teoría Política, los Tratados Internacionales y hasta la Constitución Mexicana, hoy estos son los pilares esenciales de toda democracia.

La comunicación en época de crisis financiera: breve visión mexicana

Genaro Ahumada

El catarrito se ha complicado. Pérdida de empleos, empresas de todos tamaños en paro técnico, pérdida de inversión en todos los sectores y la creciente devaluación del peso frente al dólar -debido a la indiscriminada desconfianza de “los catastrofistas”-, han hecho de México un país sumido desde ya en una situación grave, a pesar de que “aún no llega lo peor”, según el Banco Interamericano de Desarrollo. Todo lo anterior ya ha sido lo suficientemente difundido y explicado por expertos en materia, pero como comunicólogo, trataré de explicar qué sucede respecto a esta materia en nuestro país.

La comunicación es un acto que hacemos desde el momento mismo de nacer. Sin embargo, como profesión se manifiesta desde varios aspectos: ya sea en un periódico, en un programa de televisión, al sintonizar la estación de radio favorita, o en empresas e instituciones preocupadas por mejorar su imagen ante la sociedad. Es aquí donde recae esta breve reflexión.

La prensa en crisis

A nivel mundial, los periódicos sufren una de sus peores crisis. El caso más mencionado, y que cabe la pena recordar, es el del New York Times. La inversión que hiciera el mexicano Carlos Slim en enero pasado, por una cifra de 250 millones de dólares, ha sido insuficiente. En los primeros días de marzo el influyente diario neoyorquino aplicó una estrategia de “venta-alquiler” de sus instalaciones ubicadas en Manhattan, a través de la cual espera recibir más de 220 millones de dólares y con ello sanear las deudas adquiridas por la empresa.

En México la situación no es diferente. A principios de diciembre de 2008, Grupo Reforma anunció el cierre del diario Palabra de Saltillo, perteneciente a esta poderosa cadena de medios impresos mexicana, dueños de diarios como Reforma y El Norte. La empresa emitió una editorial en su última emisión, arguyendo un incremento de hasta el 50% en los costos de producción causado por la devaluación, por lo que ya no resultaba negocio.

Con la carencia de cifras claras y actuales sobre los niveles de tiraje de los diarios mexicanos, debido a la falta de una democratización de los medios, se puede asumir que una de las principales medidas que se han adoptado para evitar caer en números rojos es la reducción en la impresión diaria (tiraje) con el fin de ahorrar recursos en constante aumento de precio, como lo es el papel y la tinta.

El recorte de personal también ha sido una estrategia utilizada por los medios nacionales, con lo cual ahorran recursos sin sacrificar aspectos de producción.

El inevitable círculo vicioso para los medios masivos

La crisis financiera impactará indirectamente a los medios masivos. A la par que Televisa y Televisión Azteca, principales cadenas de televisión en México, reflejan la dependencia a la publicidad nacional e internacional, las empresas nacionales y transnacionales experimentan una fase de austeridad y manejo racional de sus recursos, por lo que resulta un círculo vicioso con la inevitable disminución de ingresos brutos.

Al igual que en la empresa periodística, las cadenas de televisión mexicanas padecen del incremento de sus operaciones, contrastado por la inevitable baja de recursos ocasionado por la pérdida en ventas de productos televisivos.

En el caso específico de Televisa, se deduce que la apuesta principal para este 2009 será la expansión de sus negocios en el terreno de juegos y sorteos. A través de lo que analistas califican como “un polémico permiso”, Televisa recibió en 2006 luz verde para operar casas de juegos, que en la actualidad tienen nombre propio como Play City y Multijuegos. Sin duda, los recursos que generarán estas casas servirán al consorcio para alcanzar los objetivos de ganancias que tienen planeados para el presente año.

La consultoría de comunicación: más a la baja

En México, el uso de la consultoría de comunicación por parte de organizaciones no ha sido una prioridad. Desde la llegada de una visión de comunicación organizacional y corporativa, en la década de los 90, las organizaciones mexicanas le han dado la categoría de “lujo prescindible” a los beneficios que puede brindar la comunicación en sus procesos. Los esfuerzos que se ven son por parte de las grandes empresas transnacionales (tales como Bimbo o Cemex), y su uso es parte de una reacción a la tendencia adoptada por transnacionales estadounidenses y europeas.

En este contexto, resulta un hecho que la disminución de uso en servicios de consultoría de comunicación será drástica, poniendo en riesgo no sólo la existencia de las empresas que se dedican a esto, sino también se pone en riesgo los pocos pasos que se habían dado para la consolidación y valoración de esta disciplina en México.

¿Crisis de comunicación en el Gobierno?

Así es. El Gobierno Federal está en crisis comunicacional. Pero, a diferencia de los casos expuestos, no se trata de recursos económicos sino de formas de ejercer la profesión en el sector gubernamental.

¿Por qué el Gobierno gastará en 2009 casi el doble de lo que gastó en comunicación social y difusión en 2008? Durante el 2008 se autorizó un gasto inicial de 803 millones de pesos para los rubros mencionados, y el gasto se incrementó a cerca de mil 100 millones. Para este 2009, se aprobó el uso de mil 791 millones de pesos, aplicables en programas de comunicación social y difusión bajo lineamientos autorizados en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 2008.

¿Por qué gastar dicha cantidad en un año electoral? ¿Por qué gastarla cuando debería ser uno de los rubros de ahorro del Gobierno? Nunca se entenderán los dobles discursos oficiales.

José Woldenberg comentó en el diario Reforma que sería lamentable que se tratara de una compensación a los dueños de los medios en México por la ley del COFIPE, donde los partidos políticos ahora usan los tiempos oficiales para su difusión. Esto, debido a que la cantidad que gastará el Gobierno en comunicación es similar a la supuestamente ahorrada para la propaganda en la campañas políticas de 2009.

Mentalidad preactiva versus mentalidad proactiva

¿Hasta qué punto es válido quedarse lamentando por las adversidades? No es bajo ninguna circunstancia válido, porque la parálisis provoca más incertidumbre e incluso retroceso. Esta reflexión no se ha escrito con la finalidad de dar un manual de soluciones para cada caso, pero sí poder extender el contexto en el cual se ha desempeñado la comunicación en México.

México y sus organizaciones se han desempeñado con una actitud preactiva, es decir, que reaccionan cuando las condiciones de crisis e incertidumbre están presentes y no antes para evitarlas. La crisis es un pretexto que, en un plano positivo, puede utilizarse como motor de ese cambio de mentalidad a una proactiva, donde el Estado, el mercado y la sociedad en general replanteen los métodos y formas tradicionales de ejercer la comunicación.

En distintos medios y análisis que han abordado el tema de la crisis, surge algo que debe tomarse en cuenta: Las grandes ideas no están en crisis y serán las únicas que trazarán el nuevo rumbo en todos los ámbitos.

Las empresas periodísticas no están en crisis desde hace unos meses. Están en crisis desde el momento donde no han logrado adaptarse a los cambios sociales, como la adaptación total a las nuevas tecnologías, la disminución del uso indiscriminado que hacen de los recursos naturales, así como la falta de una visión moderna que fije las tendencias hacia nuevos esquemas de financiamiento a través de publicidad vía internet, entre otras.

Los medios masivos no deben pensar que el abrir nuevos mercados, incluso desconocidos en México, los librará de las turbulencias económicas. Deben estar preocupados por hacer contenidos de mayor calidad, acordes a una sociedad de la información donde los modelos tradicionales de entretenimiento y esparcimiento han dado un giro sin retorno.

Las pequeñas y medianas empresas, así como organizaciones de la sociedad civil, instituciones y grandes multinacionales deben contextualizar en México los beneficios que ha brindado la consultoría de comunicación en países como Estados Unidos, con el objetivo de usar su potencial como agente de cambio y movimiento hacia una nueva dirección moderna y funcional para la sociedad.

El Gobierno no tendría por qué utilizar una cantidad tan elevada para difundir programas oficiales, ya que las grandes ideas no son directamente proporcionales a la cantidad de recursos que se inviertan en ellas. Asimismo, no es válido enrarecer un año electoral aprovechando el desinterés y la ignorancia de la sociedad mexicana, así como de los intereses grupales del corporativismo nacional.

Es sólo cuestión de reflexionar.

PRD Iztapalapa

Héctor Alejandro Quintanar

Una leyenda tanto poética como certera da la bienvenida al visitante que a los parajes iztapalapenses llega: “Iztapalapa: Cuna de la mexicanidad”. Iztapalapa, cuna de barrios prehispánicos y de un acervo histórico impresionante. Sede, además, de un asentamiento humano enorme y un almácigo de problemas políticos tan aciagos dignos de ser relatados en la más mágica de las novelas.

El crisol cultural que alberga Iztapalapa, una de las delegaciones más pobladas de esta ciudad capital, refleja un poco la diversidad del país. Y, por ello, no de balde ni gratuitamente podemos considerarla, más allá de atavismos chovinistas, como un buen mirador mexicano, una cuna de la mexicanidad.

Desde 1997 esta demarcación se ha pintado, en términos políticos, de amarillo: Cuauhtémoc Cárdenas obtuvo aquí un caudal de votos importante para su victoria.
En el año 2000 inició su gestión René Arce Islas (hoy senador de la República) como delegado, y en 2003 hizo lo propio Víctor Hugo Círigo Vázquez. Dato curioso: como parte del reflejo mexicano en Iztapalapa, ambos políticos representan la migración; originarios de Oaxaca, asentaron sus reales –y carrera política- nada menos que en el Distrito Federal.

En 2006 ganó las elecciones locales Horacio Martínez Meza, entonces diputado federal, para ser el nuevo delegado.

Los nombres entrañan una tribu política: Círigo, Arce, Martínez Meza. Todos integrantes de la corriente perredista llamada “Los Chuchos”, que lideran Jesús Ortega –el arribista presidente nacional del sol azteca- y Jesús Zambrano.
Iztapalapa ha sido, por lo anterior y por la cauda de simpatías que le representa al PRD, considerada uno de los férreos bastiones del chuchismo. Pero se equivocan.
Como se sabe, tras la viciada elección de 2006, donde López Obrador dio a todas las corrientes del PRD –chuchos incluidos- el mayor número de sufragios a su favor en su historia, éstos han ido tomando distancia del ex jefe de gobierno, hasta hoy parecer estar más cerca del usurpador Felipe Calderón que del tabasqueño.

Todo por el ánimo de “negociar” con el “gobierno”. No en busca del beneficio público (meta a la que un mequetrefe como Calderón y su séquito de bandidos jamás les importaría llegar), sino de rebatingas en el ámbito de los puestos políticos.
En 2008, en el engendro comicial que pretendió ser la elección interna del PRD, Iztapalapa aportó un enorme cúmulo de votos nada menos que al ala Izquierda Unida, que encabezaba Alejandro Encinas –allegado a AMLO y antagónico a los chuchos, en ese momento encabezados por Jesús Ortega-. Se supo que, incluso, en el distrito iztapalapense donde tiene su residencia Víctor Círigo, Encinas ganó la votación.

Como era evidente, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, instancia a la que debido al cochinero propiciado por los Chuchos en la elección interna del PRD, dio el triunfo a éstos. Pareciera que el Tribunal es un seminario de mañas y trastupijes electorales más que un templo de impartición de justicia.
A pesar del malhabido triunfo de Jesús Ortega, se dejó en claro que Iztapalapa posee una ciudadanía que no está dispuesta a ver a su delegación como un botín a merced de los chuchos.

Hoy, la delegación es un hervidero: por el bando de Círigo, Arce y Ortega contendrán en la elección interna perredista (que se celebrará el 15 de marzo) Horacio Martínez (quien ahora buscará una diputación local), Sergio Cedillo (que hará lo propio en la federal) y, más interesante, Silvia Oliva (por la jefatura delegacional).

De Horacio Martínez vale decir que en 2005, cuando era legislador federal, se colgó del desafuero de AMLO para promover su imagen: hizo intensa campaña de apoyo a la defensa del entonces Jefe de Gobierno. Tras ello, obtuvo la candidatura a la delegación. Años más tarde, con el distanciamiento de los chuchos a AMLO, se supo del arribismo de Martínez.

Silvia Oliva, en pleno desdén a AMLO, inició su campaña meses atrás en Iztapalapa, con pintas donde le reclamaba a Ebrard y a Calderón más seguridad a la delegación (en un claro intento de parecer la voz crítica que falta hace en la política nacional). Pero hay un pequeño detalle. El único mérito de la señora Oliva es ser esposa de René Arce.
Con ello, se uniría a las tristes historias de Marta Sahagún y, más aún en las intrigas palaciegas del sol azteca, Maricarmen Ramírez, la señora irresponsable que contendió por la gubernatura de Tlaxcala en 2004 también ostentado como currículum solamente su unión conyugal con el entonces gobernador de la entidad Alfonso Sánchez Anaya.

Del lado opositor a los chuchos contienden Jesús Valencia, Juan Carlos Rangel (que buscan las diputaciones locales y federales respectivamente). Por la delegación irá Clara Brugada, funcionaria del gabinete de Marcelo Ebrard. Todos ellos figuran en sus fotografías propagandísticas la foto de López Obrador.
¿Podrán los chuchos revertir el ánimo lopezobradorista de la demarcación? ¿Recurrirán a la bajeza de colgarse de nuevo de él, o de atacarlo aun cuando los puestos que tienen a él se los deben?

Indica todo que Iztapalapa será arrebatada de las garras chuchistas. Desde este bastión, ventana clara de la mexicanidad, pueden figurar visos de esperanza para las luchas futuras: ni el PRI ni el PAN figuran. Y el desmoronamiento de los chuchos parece un pronóstico acertado.

CURADO DE PICOTA

No todo lo que brilla vale la pena

Miguel Ángel López Flores

Hay días, o incluso semanas, en las que la vida se presenta “sin novedad”. Aunque ¡sí!, no falta que algunos la muestren hermosa y llena de oportunidades. Mismas que, ni son tantas ni, a veces, son lo que pretenden ser, más bien, todo lo contrario. Y miremos lo que nos corresponde. ¿Novedad en el escenario político y periodístico en México?, por favor, ¿Cuál? Bueno, hagamos una lista.

Nicolas Sarkosy y Carla Bruni, hijos del marketing político

A poco se creyeron qué la visita de Nicolas Sarkosy se haya puesto tan incómoda para el Presidente Felipe Calderón y que, para variar, fue algo que nadie esperaba. Y es que era normal que el discurso del mandatario galo se refiriera a dos cosas: uno, la búsqueda de que México se asiente como una pieza clave del comercio América-Unión Europea y, dos, la búsqueda de legitimidad de su gobierno y persona.

Lo primero, gracias a que Estados Unidos de América se encuentra en el proceso –natural- de una reconstrucción económica interna, con medidas proteccionistas y con fobias a cualquier intromisión. Y, sólo por no dejar pasar, las medidas y declaraciones, tomadas y dichas, en días anteriores por el Senado norteamericano y por el gobierno de Barack Obama, hacen pensar que el gobierno mexicano sí duerme en varias camas a nivel mundial, obligándolo a voltear y considerar, en todo momento y con miedo, el poder e importancia que significa este país para la política, la seguridad y la economía mexicana.

Además, Sarkosy se sabe limitado. Al ser un presidente tachado de escándalos de cama y políticos, busca a toda costa posicionarse como el líder mundial que, ante la ausencia del presidente estadounidense, se necesita para darle certidumbre a todo aquel que crea en la democracia –recodemos que él mismo se asumió líder del G5, a finales del 2008, ante la inminente salida de George Bush-. Esto, sin importar lo que sea. Por ejemplo, luchar por una presunta secuestradora francesa que, bien “puede pagar su pena en Francia”, pero que en su vida se atrevió a secuestrar en su país natal.

A pesar de todo, parece ser que lo noticioso, más no lo periodístico de su visita, fue que les hizo “el feo” al Senado y a su presidente en turno, el panista Gustavo Madero, al poner en la mesa una petición pasada “por el arco del triunfo”. O, de perdida, la presencia de Carla Bruni y los innumerables besos repartidos en cada escenario que pisó. ¿Cuál fue la novedad? No se podía esperar más de Sarkosy y esposa, una ex modelo. Dupla parida por marketing político y no por la política.

Lo demás, es cosa de niños

¿Qué si hubo irregularidades en el proceso interno del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para elegir a candidatos a diversos cargos públicos el pasado 15 de marzo? Está de más decir que se esperaba. “Chuchos vs legítimos”, Ortega y Encinas peleando por el control de esa ensalada de izquierdas que es el PRD. Aunque, no faltará quienes hagan coberturas e investigaciones al respecto, lo cual es respetable, pero, ¿Cuál es la novedad?

Si Germán Martínez ataca al PRI y sólo gana la humillación pública… ¿qué tiene de nuevo?; Que si en el norte del país militarizan las policías, como lo hicieron en Ciudad Juárez, ¿qué tiene de raro, si la primera fue la policía del Distrito Federal y luego la del Estado de México?; Que si la Iglesia Católica, en complicidad con el PAN, trata de intimidar a los partidos políticos de luchar contar el narcotráfico que “ellos mismos alentaron”, por dios, ¿cuántas veces no se ha escuchado lo mismo de las mismas mafias?; Y sí, así se puede continuar por largas líneas, pero, ¿qué tendría de novedoso que quien suscribe lance largos párrafos en un medio lleno de reflexiones, cuando todo lo que pueda suceder en el año apestará a elecciones? Mejor le cortamos aquí y seamos realistas. Lo que hoy es noticia y novedoso, ayer jamás pudo serlo y mañana no lo será.

FCPyS. ¡SOS, SOS, SOS!… fuera la guerra interna y que venga la integración

Una vez más. La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM se convierte en lo que tanto se critica en sus aulas. Y es que la inmadurez de algunos candidatos, la incontinencia verbal de algunos profesores y, de unos que otros profesores adjuntos, más la opacidad de las autoridades, han hecho que un proceso de elección estudiantil se convierta en un escenario de acusaciones, injurias, reclamos y amenazas.

Pensemos un momento. ¿Qué tanto le podría interesar al PAN, al PRI, al PRD, a Convergencia o a cualquier otro partido político o grupo de presión –como a los Legionarios de Cristo, se ha mencionado- el control de Consejos estudiantiles dentro de la FCPyS, cuando esta es la facultad que menos pesa, políticamente hablando, en Ciudad Universitaria? En verdad, ¿cuántas veces se ha visto al Rector, al Secretario general o cualquier autoridad central paseando por la facultad, en algún evento organizado por esta o, siquiera, hablando de su vida académica o institucional? Además, se sabe que dentro de cualquier consejo universitario su presidente, en este caso el Director, tiene la capacidad de vetar cualquier propuesta. En otras palabras, en lugar de posicionar a la facultad dentro del imaginario universitario por la calidad académica, la investigación y la práctica profesional, la terminan hundiendo más y más en la superficialidad que representa pelear como se está haciendo: como si deveras se tratara de espacios que merezcan la forma de lo que, hoy en día, es el proceso.

Que se haga una pausa. Se necesita trabajar en bloque. Buscar soluciones reales a los problemas que tanto se “buscan arreglar”. Luchar por una FCPyS madura debe comenzar por unir a todos sus miembros, no dividir ni lamentar, ni tachar y descalificar. Es más, ni con discursos y regaños que se repiten cada dos años (que los hacen poco novedosos), sólo con acciones. Sólo con lo que alguna vez fue la acción comunicativa. El sueño que, para muchos, se convirtió en apoptosis. Integremos, pues. ¡Salud!