Números anteriores

La devaluación del peso

30 Marzo 2009 · Dejar un comentario

David A. Rojas Rosey

Quizá te preguntes: ¿Por qué el dólar sube tanto si en Estados Unidos hay una fuerte crisis? Esto se debe a que el dólar es un instrumento de compra y sigue la ley de la oferta y la demanda. Es decir, al haber menos dólares… es más caro su precio. Sin embargo, hay una serie de factores que provocan la caída de nuestra moneda frente a la moneda americana.

Una devaluación es la reducción de una moneda frente a las principales monedas extranjeras como el euro y el dólar. Para adquirir una de estas monedas se debe dar más de una moneda nacional, pues al fungir las monedas internacionales como instrumentos de compra en los mercados, los países las utilizan para realizar sus transacciones.

La devaluación tiene sus repercusiones en los costos de aquellas empresas que importan sus materias primas y bines de capital para su producción. El consumidor es el que se ve afectado al término de la producción, pues es él quien termina pagando el costo de los incrementos de los insumos.

La recesión económica, por otro lado, se genera cuando la gente deja de gastar dinero y no hay flujo monetario. Entonces las fábricas y los prestadores de servicios tienen pérdidas de clientes y todo conlleva a un círculo vicioso de estanflación. A menor flujo de divisas, mayor número de producción estancada. La sobre producción genera desempleo y el desempleo genera paranoia social.

La pérdida de empleo, refieren especialistas, será mayor a 200 mil plazas. Las medidas anticrisis que el Gobierno Federal implementó son positivas y están destinadas a mitigar el impacto de la recesión, pero varias de dichas medidas no se aplican a la velocidad adecuada. Algunas son marginales o los montos son pequeños para hacer frente a los grandes problemas.

Frente a esto, el Banco de México ha tomado algunas medidas para conservar el tipo de cambio, como la subasta de dólares para generar mayor liquidez en el mercado, o bien, el acuerdo para mantener a un precio fijo el crudo. Así logra amortiguar el alza de la divisa estadounidense.

Ahora bien, las exportaciones del crudo representan parte de los ingresos de la economía mexicana. Recordemos cuando el precio del dólar se encontraba en diez pesos, el barril del crudo se encontraba en 100 dólares.

Con la recesión, la divisa estadounidense ha rebasado los 15 pesos por dólar. El barril de petróleo se compra en 37dls por las reservas de Estados Unidos; la economía mexicana dejó de percibir esa cantidad, un gran porcentaje de dólares por unidad. Ello también ocasionas la escasez de la divisa estadounidense.

Los problemas que se presentarán este 2008 son una contracción de todo este círculo; un ajuste en los modos de operación económica de varios niveles de la pirámide social, lo cual hará disminuir el empleo, mientras la actividad de diversos sectores industriales ligados a los Estados Unidos se verá afectada.

Regresemos un poco al pasado y recordemos las grandes devaluaciones que ha pasado México. Cuando Adolfo Ruiz Cortines estaba en la cúspide del poder, el peso pasó de 8.65 a 12.50 por dólar. En los años ochenta, el país se declaró en moratoria. Fueron dos sexenios de grandes devaluaciones, y no podemos olvidar la devaluación de 1994, donde el peso perdió tres ceros.

Con falta de oportunidades de empleo, las personas se verán obligadas a disminuir su consumo, el estilo de vida cambiará, la sociedad y los gobernantes tendrán que buscar soluciones y no esperar a que la crisis termine. Es tiempo de reflexionar y comenzar a establecer un modo de vida mesurado para regular la economía.

*El autor del texto es pasante en la licenciatura de Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa. (UAM-IZ.)

→ Deja un ComentarioCategorías: 2. Política · 54
Etiquetado:

Preparen, apunten, fuego

30 Marzo 2009 · Dejar un comentario

Josué Lugo

reickerson@hotmail.com

De pronto miles de propagandas políticas, anuncios espectaculares y pintas en bardas colmaron cada parte de la ciudad de México. En cada paso miles de papeles, panfletos, carteles, todos con promesas de candidatos que cambian de partido como si se tratara de jugadores de futbol al cambiar de equipo; se les hace muy fácil lanzarse primero por la izquierda, luego por la derecha, desaparecer y aparecer para el gusto de toda la “plebe” que exige su gorra y bolsa para el mandado.

Al asistir a un mitin convocado por uno de tantos candidatos (contenderá por la delegación Tlalpan), me encontré con la asistencia de aproximadamente cincuenta personas, cada una sentada en su silla pasivamente y vitoreando todo lo que el político decía.

Me ofrecieron un boleto para entrar a una rifa donde se regalarían licuadoras y planchas. Así es: ¡Licuadoras y planchas¡ Vaya regalo, de esa forma es como se ganan los votos. Rechacé su ofrecimiento. El candidato me miró sorprendido y la gente también, entendí que ellos no están ahí para escuchar, sino para recibir regalos y cortes de cabello gratis ¿Por qué no interesarse en escuchar las propuestas del candidato?

De repente ¡Una boda gratis¡ me ofrece uno de los promotores de aquel presunto político, todos los gastos irían por su cuenta, me refiere éste. No emití comentario alguno.

Permanecí para escuchar sus propuestas y planes, poco tiempo después, comprendí que su labor era “hablar bonito” y emanar grandes promesas que difícilmente podrán llevarse a cabo. Al no escuchar un discurso serio y comprometido realmente con lo que este país requiere, simplemente me di la vuelta y abandoné el lugar.

¿Es acaso que se juzgan los meros regalos y se deja de lado un análisis crítico de lo acontece en el sistema político? ¿Así ha pasado siempre, siempre en espera de aquel famoso: “atole con el dedo”, siempre en espera del “pan y circo”? ¿Hasta cuándo voy a permitir que una licuadora compre mi voto? ¿Una cara sonriente de una persona que ni conozco me garantiza la representación como ciudadano?

La descuartizada lucha por un lugar como diputado en cada delegación de la Ciudad de México ha empezado: afilen sus oídos y preparen su sentido crítico, y claro, aprovechen y llenen su alacena.

→ Deja un ComentarioCategorías: 2. Política

El perdón a Televisa

30 Marzo 2009 · Dejar un comentario

Jaime Hernández Gómez
jaihergom@gmail.com

El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE), en sesión extraordinaria el 15 de marzo de 2008, ratificó su decisión de no sancionar a Televisa por las denominadas conductas atípicas observadas, el 31 de enero y 1º de febrero, en la transmisión de los promocionales de los partidos políticos y el mismo Instituto.

Con 5 votos a favor de los consejeros Arturo Sánchez, Marco Gómez Alcantar, Marco Antonio Baños, Macaria Elizondo y Francisco Guerrero, contra 3, el del presidente consejero, Leonardo Valdez, Virgilio Andrade y Alfredo Figueroa, se determinó no aprobar el proyecto que contemplaba sancionar con 4 millones 180 mil 80 pesos a Televisa por las irregularidades presentadas.

La ratificación de no sancionar a las televisoras se originó después que el Tribunal Electoral, en respuesta a la impugnación realizada por el PRD y el PT en contra de la decisión del IFE de perdonar a las televisoras sobreseyendo el procedimiento sancionador, determinó el pasado 11 de marzo revocar la decisión del Instituto y ordenarle que analizara el fondo del asunto. En este sentido, resulta conveniente realizar un recuento del tema.

Las razones del sobreseimiento

El pasado 13 de febrero, el consejo General del IFE decidió sobreseer el proceso sancionador en contra las dos televisoras (Televisa y TV Azteca) aludiendo a las siguientes razones: a) Que la conducta sancionada existió pero ya no se ha repetido, b) Que se firmó un acuerdo con la CIRT en la que ésta se compromete a colaborar con el Instituto en el cumplimiento de las normas electorales, c) Que las sanciones deben ser el último recurso de la política del Estado.

El primer argumento del IFE por sobreseer el asunto se debía porque, según ellos, las conductas irregulares sólo se efectuaron el 31 de enero y el primero de febrero, por lo que para el 13 de febrero ya se había normalizado la difusión de la publicidad electoral. En este sentido, dicho argumento es falaz debido a que las irregularidades fueron observadas hasta el 10 de febrero, es decir, nueve días posteriores a lo señalado.

El segundo argumento consistía en alusión al acuerdo (bases de colaboración) realizado entre algunos consejeros del IFE y la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, firmado el 11 de febrero, en el que señala que “los agremiados de dicha Cámara procurarán no agrupar los promocionales en un solo corte. Debido a que desde la realización de dicho convenio la difusión de la publicidad electoral se había normalizado, entonces resulta oportuno decretar el sobreseimiento del asunto.”

La tercera justificación giraba en torno a la capacidad de negociación que deben tener las instituciones del Estado para la aplicación de la ley. Mencionaban que debido a que las faltas no eran graves, luego entonces la autoridad no necesariamente debía aplicar sanciones.

Tribunal desecha argumentos del sobreseimiento

El 17 de febrero de 2009, el PT y el PRD impugnaron la resolución del IFE ante el Tribunal Electoral, originando que este último, el 11 de marzo, en unanimidad de votos de sus magistrados, determinara revocar la resolución del IFE, y ordenara a que analizara el fondo del asunto.

Respecto al primer argumento planteado por el IFE, el Tribunal mencionó: “el cese de la conducta denunciada por cualquier circunstancia, no debe dar lugar a la conclusión del procedimiento, ya que el mismo tiene por objeto determinar la probable responsabilidad por la comisión de conductas tildadas de ilícitas, e imponer, en su caso, las sanciones procedentes.”

Y en cuanto al argumento del acuerdo entre el IFE y la CIRT, el Tribunal sentenció: “es incuestionable que resulta insuficiente, y carece de sustento, el argumentar la existencia de un acuerdo de voluntades, para dar por concluido el procedimiento especial sancionador en materia electoral, pues: i) no se trata de una de las causales de improcedencia previstas en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, y ii) detuvo el pronunciamiento de fondo de la denuncia interpuesta.”

Mientras tanto, del tercer argumento, el Tribunal adujo que el IFE se muestra contradictorio debido que: “a efecto de aplicar correctamente el principio de intervención mínima en el caso concreto, resultaba indispensable que la responsable entrara al fondo de la cuestión planteada y, por tanto, no es dable invocar este razonamiento como apoyo o causa sustancial del sobreseimiento combatido.”

Carencia de normas que sancionen conductas “atípicas”

Después de la sentencia del Tribunal, en sesión extraordinaria del 13 de marzo, el IFE determinó que no existen bases legales para sancionar las conductas atípicas de las televisoras mostradas en el inicio de las precampañas federales. Se resolvió que la conducta de la televisora, al transmitir los promocionales en modo y en tiempo distintos a la pauta que le entregó el IFE, no está prevista como una transgresión a la legislación electoral federal.

En esta sesión, el consejero Alfredo Figueroa mencionó que Televisa mediante sus conductas, realizó una manipulación de propaganda prohibidos en la legislación electoral, en sentido estricto, el inciso D del artículo 350 del Cofipe: “agrupar los spots, insertar cortinillas y concentrarlos en el cambio de horas son actos que provinieron de la libre voluntad y decisión de Televisa. Por ello también son su responsabilidad.”

En sentido contrario, la consejera Macaria Elizondo manifestó la carencia de normas legales que sancionen las irregularidades mostradas por parte de las Televisoras. En el mismo sentido, el consejero Marco Antonio Gómez mencionó que a las radiodifusoras de la UNAM y la Universidad de San Luis Potosí se le perdonó que no hubieran transmitido los promocionales debido a la carencia de criterios especiales, por lo que a las televisoras también se les debe aplicar el mismo razonamiento.

El consejero Arturo Sánchez, por su parte, mencionó que no existe precepto legal que sancione las conductas de las televisoras, ni en el Cofipe ni en la Ley Federal de Radio y Televisión (esta última ley, la cual fue modificada de manera reciente en el Congreso, y dijo: “los señores diputados tenían en sus manos la posibilidad de asentar con claridad cuáles eran algunas de las características con las que se podría o no transmitir (la publicidad política). Y se optó por no añadir nada distinto a lo que ya estaba en la Ley Electoral.”

Javier Hernández, consejero del poder legislativo, afirmó: “Todavía hay quien piensa, como lo dice el señor Pliego y está perfectamente documentado en cada una de sus cosas, que el Estado no tiene ningún derecho sobre las ondas por las que se transmiten estos programas. Y, en ese contexto, me parece que poco bien se le hace a la nación; poco bien se le hace al pueblo, para poder defender lo que le corresponde.”

Y añadió: “No les estamos robando nada, al ratito no solamente el señor Salinas Pliego va a salir diciendo que lo estamos robando, (lo) van a salir diciendo todos. Y ustedes tienen en sus manos la decisión de poder hacer valer lo que legítimamente le pertenece a la nación.”

Para mayor información sobre temas electorales y medios de comunicación visitar el blog:

http://procesoelectoral2009.wordpress.com/

→ Deja un ComentarioCategorías: 4. Medios

Medios Públicos, una ventana electoral

30 Marzo 2009 · Dejar un comentario

Gustavo Ríos
gelassenhait@hotmail.com

La radio y la televisión son el referente nato en la búsqueda de cualquier asunto de interés público; los asuntos que informan en sus frecuencias impactan en el quehacer cotidiano como afirmación o negación de un hecho, tal y como lo afirma Luigi Ferrajoli “son un poder político penetrante e insidioso, que se utiliza para promover intereses mediante la desinformación y la propaganda”, de ahí su importancia en los procesos electorales.
Si la participación activa en las campañas políticas de la industria de la radio y la televisión es altamente cuestionable por tratarse de concesiones para prestar actividades de interés público, lo es aún más la participación de aquellos medios considerados públicos en dichos procesos de elección.
Hoy vemos que estos “medios públicos” son utilizados como ventana a los candidatos del partido del gobierno que subsidia su frecuencia, como ejemplos los canales de los gobiernos locales, como el canal mexiquense o incluso, el hasta hace poco respetado, canal once del Politécnico Nacional.
Que todas las noches los noticieros locales editorialicen las actividades del gobernador, que los programas de opinión no critiquen sus fallas o que en pleno proceso electoral se realicen programas especiales a deportistas o artistas quienes hoy compiten por un puesto de representación refleja los vacíos en su régimen legal en materia electoral y de financiación tienen tales medios públicos ¿Qué y quién prohíbe a quien utilice así a tales medios? ¿Qué y quién castiga por ese indebido uso? ¿Quién debe ser castigado? ¿De qué manera? ¿Cómo generar esa independencia editorial y financiera?
Resolver estos puntos es una cuestión impostergable para garantizar las libertades de expresión e información, que como lo confirman la Suprema Corte de Justicia, la Teoría Política, los Tratados Internacionales y hasta la Constitución Mexicana, hoy estos son los pilares esenciales de toda democracia.

→ Deja un ComentarioCategorías: 4. Medios

La comunicación en época de crisis financiera: breve visión mexicana

30 Marzo 2009 · 1 comentario

Genaro Ahumada

El catarrito se ha complicado. Pérdida de empleos, empresas de todos tamaños en paro técnico, pérdida de inversión en todos los sectores y la creciente devaluación del peso frente al dólar -debido a la indiscriminada desconfianza de “los catastrofistas”-, han hecho de México un país sumido desde ya en una situación grave, a pesar de que “aún no llega lo peor”, según el Banco Interamericano de Desarrollo. Todo lo anterior ya ha sido lo suficientemente difundido y explicado por expertos en materia, pero como comunicólogo, trataré de explicar qué sucede respecto a esta materia en nuestro país.

La comunicación es un acto que hacemos desde el momento mismo de nacer. Sin embargo, como profesión se manifiesta desde varios aspectos: ya sea en un periódico, en un programa de televisión, al sintonizar la estación de radio favorita, o en empresas e instituciones preocupadas por mejorar su imagen ante la sociedad. Es aquí donde recae esta breve reflexión.

La prensa en crisis

A nivel mundial, los periódicos sufren una de sus peores crisis. El caso más mencionado, y que cabe la pena recordar, es el del New York Times. La inversión que hiciera el mexicano Carlos Slim en enero pasado, por una cifra de 250 millones de dólares, ha sido insuficiente. En los primeros días de marzo el influyente diario neoyorquino aplicó una estrategia de “venta-alquiler” de sus instalaciones ubicadas en Manhattan, a través de la cual espera recibir más de 220 millones de dólares y con ello sanear las deudas adquiridas por la empresa.

En México la situación no es diferente. A principios de diciembre de 2008, Grupo Reforma anunció el cierre del diario Palabra de Saltillo, perteneciente a esta poderosa cadena de medios impresos mexicana, dueños de diarios como Reforma y El Norte. La empresa emitió una editorial en su última emisión, arguyendo un incremento de hasta el 50% en los costos de producción causado por la devaluación, por lo que ya no resultaba negocio.

Con la carencia de cifras claras y actuales sobre los niveles de tiraje de los diarios mexicanos, debido a la falta de una democratización de los medios, se puede asumir que una de las principales medidas que se han adoptado para evitar caer en números rojos es la reducción en la impresión diaria (tiraje) con el fin de ahorrar recursos en constante aumento de precio, como lo es el papel y la tinta.

El recorte de personal también ha sido una estrategia utilizada por los medios nacionales, con lo cual ahorran recursos sin sacrificar aspectos de producción.

El inevitable círculo vicioso para los medios masivos

La crisis financiera impactará indirectamente a los medios masivos. A la par que Televisa y Televisión Azteca, principales cadenas de televisión en México, reflejan la dependencia a la publicidad nacional e internacional, las empresas nacionales y transnacionales experimentan una fase de austeridad y manejo racional de sus recursos, por lo que resulta un círculo vicioso con la inevitable disminución de ingresos brutos.

Al igual que en la empresa periodística, las cadenas de televisión mexicanas padecen del incremento de sus operaciones, contrastado por la inevitable baja de recursos ocasionado por la pérdida en ventas de productos televisivos.

En el caso específico de Televisa, se deduce que la apuesta principal para este 2009 será la expansión de sus negocios en el terreno de juegos y sorteos. A través de lo que analistas califican como “un polémico permiso”, Televisa recibió en 2006 luz verde para operar casas de juegos, que en la actualidad tienen nombre propio como Play City y Multijuegos. Sin duda, los recursos que generarán estas casas servirán al consorcio para alcanzar los objetivos de ganancias que tienen planeados para el presente año.

La consultoría de comunicación: más a la baja

En México, el uso de la consultoría de comunicación por parte de organizaciones no ha sido una prioridad. Desde la llegada de una visión de comunicación organizacional y corporativa, en la década de los 90, las organizaciones mexicanas le han dado la categoría de “lujo prescindible” a los beneficios que puede brindar la comunicación en sus procesos. Los esfuerzos que se ven son por parte de las grandes empresas transnacionales (tales como Bimbo o Cemex), y su uso es parte de una reacción a la tendencia adoptada por transnacionales estadounidenses y europeas.

En este contexto, resulta un hecho que la disminución de uso en servicios de consultoría de comunicación será drástica, poniendo en riesgo no sólo la existencia de las empresas que se dedican a esto, sino también se pone en riesgo los pocos pasos que se habían dado para la consolidación y valoración de esta disciplina en México.

¿Crisis de comunicación en el Gobierno?

Así es. El Gobierno Federal está en crisis comunicacional. Pero, a diferencia de los casos expuestos, no se trata de recursos económicos sino de formas de ejercer la profesión en el sector gubernamental.

¿Por qué el Gobierno gastará en 2009 casi el doble de lo que gastó en comunicación social y difusión en 2008? Durante el 2008 se autorizó un gasto inicial de 803 millones de pesos para los rubros mencionados, y el gasto se incrementó a cerca de mil 100 millones. Para este 2009, se aprobó el uso de mil 791 millones de pesos, aplicables en programas de comunicación social y difusión bajo lineamientos autorizados en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 2008.

¿Por qué gastar dicha cantidad en un año electoral? ¿Por qué gastarla cuando debería ser uno de los rubros de ahorro del Gobierno? Nunca se entenderán los dobles discursos oficiales.

José Woldenberg comentó en el diario Reforma que sería lamentable que se tratara de una compensación a los dueños de los medios en México por la ley del COFIPE, donde los partidos políticos ahora usan los tiempos oficiales para su difusión. Esto, debido a que la cantidad que gastará el Gobierno en comunicación es similar a la supuestamente ahorrada para la propaganda en la campañas políticas de 2009.

Mentalidad preactiva versus mentalidad proactiva

¿Hasta qué punto es válido quedarse lamentando por las adversidades? No es bajo ninguna circunstancia válido, porque la parálisis provoca más incertidumbre e incluso retroceso. Esta reflexión no se ha escrito con la finalidad de dar un manual de soluciones para cada caso, pero sí poder extender el contexto en el cual se ha desempeñado la comunicación en México.

México y sus organizaciones se han desempeñado con una actitud preactiva, es decir, que reaccionan cuando las condiciones de crisis e incertidumbre están presentes y no antes para evitarlas. La crisis es un pretexto que, en un plano positivo, puede utilizarse como motor de ese cambio de mentalidad a una proactiva, donde el Estado, el mercado y la sociedad en general replanteen los métodos y formas tradicionales de ejercer la comunicación.

En distintos medios y análisis que han abordado el tema de la crisis, surge algo que debe tomarse en cuenta: Las grandes ideas no están en crisis y serán las únicas que trazarán el nuevo rumbo en todos los ámbitos.

Las empresas periodísticas no están en crisis desde hace unos meses. Están en crisis desde el momento donde no han logrado adaptarse a los cambios sociales, como la adaptación total a las nuevas tecnologías, la disminución del uso indiscriminado que hacen de los recursos naturales, así como la falta de una visión moderna que fije las tendencias hacia nuevos esquemas de financiamiento a través de publicidad vía internet, entre otras.

Los medios masivos no deben pensar que el abrir nuevos mercados, incluso desconocidos en México, los librará de las turbulencias económicas. Deben estar preocupados por hacer contenidos de mayor calidad, acordes a una sociedad de la información donde los modelos tradicionales de entretenimiento y esparcimiento han dado un giro sin retorno.

Las pequeñas y medianas empresas, así como organizaciones de la sociedad civil, instituciones y grandes multinacionales deben contextualizar en México los beneficios que ha brindado la consultoría de comunicación en países como Estados Unidos, con el objetivo de usar su potencial como agente de cambio y movimiento hacia una nueva dirección moderna y funcional para la sociedad.

El Gobierno no tendría por qué utilizar una cantidad tan elevada para difundir programas oficiales, ya que las grandes ideas no son directamente proporcionales a la cantidad de recursos que se inviertan en ellas. Asimismo, no es válido enrarecer un año electoral aprovechando el desinterés y la ignorancia de la sociedad mexicana, así como de los intereses grupales del corporativismo nacional.

Es sólo cuestión de reflexionar.

→ 1 comentarioCategorías: 4. Medios